Eres lo que comes, pero sólo si...

Ácido lipoico y mitondrias 13 de Abril de 2017. Por Mónica Gómez.

Si te interesa la vida sana y la nutrición seguro que has oído mil veces la frase "eres lo que comes" sin tan siquiera cuestionarla dada su aparente obviedad. Y aunque nadie negaría su veracidad es posible hilar más filo...

Antes de adentrarnos en los vericuetos de la fisiología molecular recalcar que sí, es innegable que la alimentación tienen un gran impacto en tu salud y bienestar. Si no que se lo digan a Morgan Spurlock tras su experimento (que me atrevo a calificar de suicida) alimentándose durante un mes únicamente en el Mc Donald, peripecia narrada en su aclamado documental Super Size me
Sin embargo, a nivel celular el cuerpo necesita energía, no alimentos, para funcionar. Y son las mitocondrias que albergan las células las únicas responsables de producir dicha energía (en forma de moléculas de ATP).
Todo el alimento que ingieres se trasforma a la postre en glucosa (¿será por eso que los postres son dulces? 😉 ). Las mitocondrias realizan la crucial transformación final de la glucosa y el oxígeno en ATP, la única gasolina con la que funciona tu cuerpo.
Es en este punto donde radica la importancia del Ácido Lipoico
Hace 60 años el científico Dr. Lester Reed de la universidad de Austin en Tejas sacó del anonimato al ácido lipoico, centrándose en investigar su papel destacado en el metabolismo de la glucosa.
Pues bien, sin el ácido lipoico la glucosa no puede entrar en las mitocondrias. O sea que sin ácido lipoico no se produce energía, y por tanto no existiría vida. O sea que no eres lo que comes porque no se podría utilizar.
La conclusión es sorprendente: ¡el ácido lipoico es necesario para mantenerte vivo!

De lo expuesto se deduce lo beneficioso que resulta el ácido lipoico en el tratamiento de la diabetes, siendo mi suplemento estrella en el tratamiento de esta temible enfermedad, que desafortunadamente se está extendiendo como reguero de pólvora.
Me faltan los elogios para el heroico ácido lipoico, capaz incluso de revertir la neuropatía diabética y otras de las muchas complicaciones de la diabetes.

Pero las hazañas del ácido lipoico no se acaban ahí. Aún más sorprendente es su habilidad para regenerar órganos, especialmente el hígado. Estimula las células madre (que tan de moda se han puesto como panacea para todos los males) , lo que hace que se generen nuevos tejidos. El ácido lipoico resulta excelente en caso de patología hepática como el hígado graso, al ser el hígado siendo uno de los órganos con más capacidad de regeneración ¡incluso si te quitaran el 90% del hígado éste volvería a crecer mágicamente hasta su tamaño normal!

Pero no se vayan todavía que aún hay más...

El ácido lipoico es uno de los antioxidantes más potentes que se conocen, capaz a su vez de regenerar otros antioxidantes como la vitamina C, la vitamina E y el glutatión.
Muy valorado en los círculos antiaging por ser un despiadado enemigo de los radicales libres responsables del envejecimiento.

El ácido lipoico protege de las radiaciones y es un

El ácido lipoico es un excelente quelante de metales pesados.
Y last but not least, como dirían los guiris, si te das un atracón de torrijas esta Semana Santa ten a mano unas cuantas cápsulas de ácido lipoico para contrarrestar los estragos que produce el azúcar.





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