La clave nutricional: comer de acuerdo a tu tipo metabólico Dr Mercola

Extraído del libro del Dr Mercola: Programa para alcanzar la salud óptima ("Total Health Program")

Traducción de Mónica Gómez Santos

No existe una dieta que sea adecuada para todo el mundo. Pero existe una dieta que es perfecta para usted. Esto significa que existe un equilibrio ideal de macronutrientes alimenticios – proteínas, carbohidratos y grasas – que usted debe consumir para su bioquímica específica.

Una vez que descubra su tipo metabólico y siga sus correspondientes principios dietéticos, experimentará mejoras substanciales en su cuerpo y en su mente, de la misma manera que mis pacientes lo han experimentado. Si tiene sobrepeso, perderá peso a la vez que se sentirá satisfecho con su alimentación, y deseará continuar con la dieta (al contrario que otras dietas a las que hay que forzarse a seguir). Si es un atleta, experimentará un incremento sustancial en todos los aspectos, incluyendo fuerza, equilibrio, y concentración, y este incremento continuará a medida que continué con el programa. Si tiene una enfermedad crónica, probablemente estará contrarrestando algunas de las causas nutricionales de su desorden, y por lo tanto notará una mejoría en sus síntomas.

Aunque la mayoría de las dietas más populares en la actualidad no tienen como objetivo maximizar su salud y prolongar su vida (al contrario que mi plan nutricional), algunas consiguen por lo menos que algunas personas reduzcan su peso de forma eficaz. Esto ocurre si la dieta es apropiada a su tipo metabólico. ¿Se ha preguntado alguna vez por qué dos personas pueden seguir la misma dieta para pérdida de peso y una pierde peso (al menos temporalmente) mientras que la otra permanece igual o gana peso? El motivo es que las personas tienen diferentes necesidades basadas en su bioquímica individual. Si es un Tipo Proteico, por ejemplo, los nutrientes funcionan muy diferentemente en su cuerpo a como lo hacen para un Tipo Carbohidrato. Como dice el dicho, lo que es alimento para un hombre puede ser veneno para otro.

Aunque médicos y pacientes consideran la metodología del tipo metabólico como “revolucionaria” y la “pieza que faltaba” para alcanzar una nutrición individualizada óptima, este método está basado en el sentido común puro y duro, como descubrirá más adelante.

Usted es único, por lo tanto, necesita una dieta individualizada

Mire a su alrededor. Usted es único, eso es irrefutable. Nadie es exactamente como usted, y nadie lo será jamás. Nadie habla exactamente como usted, tiene sus mismos gestos, o comparte sus huellas dactilares. Tampoco nadie piensa o siente exactamente como usted. Entonces, ¿por qué todas las dietas existentes nos tratan como si nuestro interior fuera idéntico del interior del resto de las personas? El enfoque “talla única” en la dietética está equivocado porque cada uno de nosotros es único e irrepetible.

Estas diferencias metabólicas se hacen evidentes cuando examinamos como reacciona la gente a distintas proporciones de proteínas, grasas y carbohidratos en sus dietas. Cada persona tiene necesidades macronutricionales específicas que varían entre aquellos que necesitan un alto porcentaje de carbohidratos en su dieta y relativamente bajo nivel de proteínas y grasas (Tipo Carbohidrato) a aquellos que necesitan un nivel muy alto de proteínas y grasa, y un nivel relativamente bajo de carbohidratos (Tipo Proteico).

Usted debe descubrir su tipo metabólico: Tipo Proteico, Tipo Carbohidrato o Tipo Mixto. El tipo metabólico es una guía general basada en sus respuestas a un extenso cuestionario. Su tipo metabólico no es fijo o permanente y puede cambiar a lo largo de su vida. Es muy importante que siga las recomendaciones metabólicas como punto de partida y preste atención a como se siente su cuerpo, y basándose en su experiencia, haga los cambios necesarios; es decir, “escuchando a su cuerpo” ajuste sus elecciones alimenticias para alcanzar una salud óptima.

El concepto de utilizar dietas individuales para individuos diferentes no es en absoluto nueva, ya que ha estado presente en muchas civilizaciones a lo largo del tiempo. Por ejemplo, en la Grecia y Roma antiguas se asumía que personas diferentes tenían diferentes necesidades alimenticias, lo que llevó a Lucretius a su célebre frase “La comida de un hombre puede ser veneno para otro”. Mientras tanto, en el Lejano Oriente, la medicina china proclamaba que cada persona tiene una constitución diferente (y por lo tanto diferentes necesidades para su curación) basándose en las características específicas y en los desequilibrios energéticos. La medicina Ayurvédica de la India con más de 5.000 años de antigüedad, identificó tres tipos de cuerpos o doshas – pitta, vatta y kapha – cada uno de ellos con sus propias necesidades específicas. Desde entonces, el concepto de dietas individualizadas ha persistido, pero en 1956 el Dr. Roger Williams, un bioquímico de la Universidad de Texas propició un avance sustancial en este concepto con su libro, el clásico "Bioquímica Individualizada". En él se describía que la individualidad existía en cada parte del cuerpo, desde la manera en que los órganos funcionaban hasta la composición de los fluidos del cuerpo. Según Williams, la individualidad se extendía a las células, incluyendo la velocidad y eficiencia con la que las células desarrollaban sus funciones especiales. Williams incluso notó que una nutrición desequilibrada o inadecuada era una causa importante de enfermedad, y que los individuos estamos genéticamente determinados y tenemos unas necesidades nutricionales individualizadas. William fue fuente de inspiración primaria para el Dr. William Kelley, un ortodoncista diplomado en Biología, Química y Bioquímica que refinó las ideas de Williams en una primera forma de estudio de tipo metabólico en los años 60 y 70. Kelley incorporó más adelante el trabajo de Francis Pottenger sobre el tipo metabólico. Allá por los años 30 y 40, Pottenger había realizado una investigación demostrando que el sistema nervioso autonómico jugaba un papel central a la hora de determinar qué tipos de comidas y nutrientes necesita cada persona.

William Wolcott - autor de La Dieta del Tipo Metabólico, hoy considerado el libro autoridad en la materia – se asoció luego con Kelley y juntos experimentaron grandes éxitos clínicos utilizando el tipo metabólico para ayudar a mejorar la salud de sus pacientes. A principios de los años 80 Wolcott refinó el tipo metabólico gracias a la influencia del Dr. George Watson, un psicólogo clínico y autor del libro Nutrición y Tu Mente. El Dr. Watson desarrolló su propio sistema nutricional basándose en las diferencias metabólicas de la gente, pero su enfoque metabólico estaba basado en la oxidación celular (la tasa a la que sus células convierten nutrientes en energía). El Dr. Watson notó que algunas personas eran “oxidantes rápidos”, es decir, quemaban los alimentos y los nutrientes rápidamente, mientras que otros eran “oxidantes lentos” los cuales quemaban los alimentos y nutrientes lentamente. El Dr. Watson descubrió que al prescribir a sus pacientes alimentos y nutrientes específicos para equilibrar desequilibrios oxidativos, muchos de sus problemas clínicos se solucionaban.

Wolcott refinó el sistema aún mas al incorporar una variedad de factores metabólicos, siendo el más prominente entre ellos el sistema endocrino. Basándose en sus descubrimientos clínicos resultantes de tratar a miles de pacientes, Wolcott diseñó un cuestionario extensivo para determinar el tipo metabólico. De hecho, yo uso ese cuestionario con todos mis pacientes que vienen a mi clínica, el Optimal Wellness Center (Centro de Bienestar Óptimo). He estado utilizando el tipo metabólico con mis pacientes durante los tres últimos años. Antes de utilizar el tipo metabólico, mi programa consistía en enseñar a los pacientes a comer alimentos sanos y naturales, los tipos adecuados de macronutrientes y a utilizar técnicas para mejorar su bienestar emocional. Una vez que empecé a utilizar el tipo metabólico, pude comprobar un aumento asombroso en las tasas de curación, salud y vitalidad de mis pacientes, y continúo presenciándolo cada día. He llegado a la conclusión de que el tipo metabólico es esencial para una salud óptima.

El tipo metabólico está basando primariamente en las interrelaciones entre el sistema nervioso autónomo del cuerpo y el sistema oxidativo. El sistema nervioso autónomo controla todos tus músculos y funciones involuntarios, como el latido del corazón, el sudor, los movimientos del intestino, el parpadeo y la digestión, mientras que el sistema oxidativo se encarga de convertir los nutrientes en energía. Su tipo metabólico dependerá del sistema de control dominante en cada persona.

Si está interesado en un análisis más profundo de los principios subyacentes al tipo metabólico, le recomiendo el libro de William Wolcott, La Dieta del Tipo Metabólico.

Pero la cuestión fundamental es: la respuesta a la dieta adecuada, los alimentos adecuados y la nutrición adecuada para usted reside en última instancia en sus genes, y el tipo metabólico le guía en el camino. Si quiere optimizar su dieta, combatir y prevenir enfermedades, incrementar su energía y su concentración, mantener una apariencia más joven, dejar de gastar montañas de dinero en productos y programas ineficaces, y sentirse mejor en general, una forma muy eficaz y eficiente de lograrlo es:

1) Aprenda cual es su tipo metabólico.

2) Aliméntese con los tipos de alimentos saludables y adopte un estilo de vida saludable tal y como se define en este libro.

3) Aprenda a “escuchar a su cuerpo” para encontrar el equilibrio adecuado en las comidas adecuadas a su tipo metabólico.


Tipo Carbohidrato: 25% Proteínas / 15% Grasas / 60% Carbohidratos

Tipo Mixto: 30% Proteínas / 20% Grasas / 50% Carbohidratos

Tipo Proteico: 40% Proteínas / 30% Grasas / 30% Carbohidratos






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